Camila Valenzuela Sepúlveda
Artista visual / Santiago / Chile
Sala Pedro Olmos, Universidad de Talca, Chile 2011
Combinatoria
por Miguel Ruiz Stull








No ha de extrañarnos, bajo la apertura de este espacio puesto en combinatoria en sus más diversas tendencias, la propuesta de alta potencia visual que nos ofrece a ver la obra de Camila Valenzuela. En ella se traman diversos registros que juegan desde un soporte dado por retazos y trazos de planos, la potente gráfica visual que hace salir la figura desde la potencia del color y el motivo genealógico que pareciera dirigir y, en cierto modo, cifrar la unidad de su presentación. Es que, si hemos asistido de modo progresivo a la instalación de una idea dinámica, abierta y hasta dramática de pensar la propia existencia, con todo el acento en la experiencia de su cambio pensado en cuanto tendencia, la visión a la cual nos encamina Camila Valenzuela, no parece ser sino la puesta en forma y en proceso de una espectacular planimetría de la memoria. Y esto es así, en la medida en que el soporte en donde aparecen sobrepuestos y sobrexpuestos la diversidad de estos motivos, del color que hace aparecer la línea, expresa en cada instancia la puesta en movimiento de una memoria que se dirige al presente de una manera rigurosamente conducida. Todo plano no es tanto un calco, como el proyecto y la dirección de lo que ahí se piensa por construir. Del mismo modo, esta obra nos invita a pensar que el ejercicio de la memoria no es sino dirigir una materia tan específica como familiar que da sentido a la presencia de aquello que no deja sino de estar, de permanecer y que insiste por no caer en el simple olvido. El trabajo de Camila Valenzuela deviene en el reconocimiento de un ejercicio radical de la memoria que adviene en sus matices y fluctuaciones, que dando a ver la figura a través del uso inteligente del color, interviene nuestro presente en todo momento de su espera que coincide toda vez con un poder cautivar al espectador en la propia instancia de presentación, siempre fluctuante de novedad.
En suma, lo que Combinatoria nos propone en su exposición es la instalación de una apertura que intenta hacer coincidir un flujo de tendencias, en este caso cinco, en un mismo ánimo que impera por disponer como positivo la diversidad y heterogeneidad que implica el despliegue de lo real. Combinatoria combina tecnología con técnica, color con líneas en fuga, continuidades gráficas con desgarros artificiales, en suma, una materia siempre variante que, como recordábamos desde Leibniz, siendo una, solo podría ser comprendida a través de la expresión y exposición diversa de una trama de lo múltiple.
(Fragmento)